domingo, 1 de noviembre de 2009

Nuestra vida pende de un hilo...

Nuestra vida nunca sabemos cuándo ni dónde va a terminar.. Es difícil de entenderlo y de creelo, pero es asi.
Ayer fuí a HellHouse, una obra de teatro, dónde te van mostrando diferentes escenas de la "vida cotidiana": accidentes de tránsito, abortos, sobredosis, problemas familiares, robos... y todo, termina en MUERTE.
Ya es común vivir todas y cada una de estas cosas. Cuántas veces caminamos por la calle y vemos un accidente de tránsito.. o mismo, presenciamos o somos parte de un robo. Ya no podemos saber qué es lo que nos va a pasar ante una situación así porque a esta altura, hasta por cinco pesos te matan.
La semana pasada, fui partícipe de una "persecución". Un auto me siguió desde mi casa hasta lo de una amiga... Gracias a Dios no pasó nada, pero si no hubiese recurrido a la policía no sé que hubiese ocurrido. Ya es común. No sabés si salís a la calle y quedás vivo.
Cuántas mujeres hay que se arruinan la vida abortando. De uno, dos, tres, cuatro, cinco meses o más, sin importarles principalmente la vida de su hijo y luego sus propias vidas, sin ser conscientes del daño que se hacen, psicológica y animicamente...
Personas que ante los problemas, "intentan olvidarlos" por unos minutos tomando alcohol, o inyectándose cualquier tipo de drogas, dañándose constantemente.

Pero no saben, que todos estos problemas si tienen solución CON DIOS. Dios nos transforma, nos cambia y nos libera de todo tipo de problemas... Nos dá seguridad ante cualquier situación por la que estemos pasando.
Me duele saber la cantidad de personas que mueren por día.. la cantidad de personas que hoy se van al infierno si haber conocido el verdadero amor de Dios... Aquél que nos redimió y limpió todos nuestros pecados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario