Y como no prestarle atención?
Cómo no clamar a aquél que me salvó?
Indudablemente es imposible no hacerlo.
Te clamo a tí, eres digno mi Dios...
Tres veces santo: SANTO SANTO SANTO.
Te canto, te honro.. te adoro padre.
Levanto mis manos... me quebranto delante de tí,
el único que conoce todo mi corazón.
Todo está en tus manos.. descanso en tí.
Cada día quiero ser más como vos,
quiero crecer, quiero cantarte y proclamar tus maravillas por todo el mundo..
Tengo hambre de vos Señor, quiero saciar esta sed.
Te amo y te exalto por siempre.
Me consumes con tu fuego... me das paz a cada momento.
Eres perfecto. Tu me responderás en el momento exacto.
lunes, 4 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario