viernes, 30 de octubre de 2009

...Porque te busqué y me oíste.

Hoy comienzo una nueva etapa en mi vida. Una etapa de cambios, de pruebas y de fortalezas, en dónde Dios estuvo presente siempre. Todo se lo debo a Él; mi vida, lo que soy, lo que quiero llegar a ser, mis proyectos y metas.
A pesar de las pruebas, a pesar de pasar por momentos difíciles, Dios siempre fue fiel. Él siempre fue: MI PAZ.



Te alabaré, te honraré, te bendeciré. Te daré gracias, te adoraré y te amaré. Porque sé que sin Tí no sería nada, porque le diste sentido a mi vida, porque me amaste a pesar de mis fallas... Porque me formaste, porque sabés todo de mí, hasta lo más oculto. Porque afirmaste mi corazón, lo moldeaste y lo transformaste a tu manera. Tú borraste mi pasado e hiciste algo nuevo en mi. Porque me diste nombre y porque soy tu hija, porque encaminaste mis sendas, me tomaste de la mano y no me soltaste, porque me elegiste para hacer grandes cosas en tu nombre. Porque eres mi luz y mi salvación, y por el simple hecho de que eres mi Dios.
Porque me enseñas a andar en la verdad y en la justicia, porque te busqué y me oíste, porque en tí confié, en tí deposité toda mi confianza, y me libraste de mis angustias y aflicciones. Porque no temeré aunque la tierra sea removida, porque sé que estás conmigo y eres mi amparo.
Porque mi futuro está planeado, mis sueños y mis metas... porque todo lo tienes en la palma de tus manos.
Dios me bendijo para siempre. Por todo esto y mucho más, Jehová será exaltado entre las naciones.
Dios es incomparable, es poderoso y no hay otro como Él.

Estoy en tus manos.

Hoy comienzo una nueva etapa, un tiempo de cambios en dónde Dios estuvo presente a cada instante mostrándome su paz, su inmneso amor y misericordia.
En todos y cada uno de los días que transcurren, veo poderosamente la mano de Dios manifestándose en mi vida, y puedo escuchar su dulce voz que en todo momento me dice "Estoy con vos hasta el fin." Es increíble saber que alguien superior a vos te cuida y protege, y que sobre todo, te conoce.

Hoy, en un tiempo difícil de pruebas y circunstancias, puedo gozarme en el Señor mi Dios. Él es mi paz.



Te alabaré, te honraré, te bendeciré. Te daré gracias, te adoraré y te amaré... Porque sé que sin Tí no sería nada, porque le diste sentido a mi vida, porque me amaste a pesar de mis fallas... Porque me formaste, porque sabes todo de mi, hasta lo más oculto. Porque afirmaste mi corazón, lo moldeaste y lo transformaste a tu manera. Tú borraste mi pasado e hiciste algo nuevo en mi; porque me diste nombre, y porque soy tu hija, porque encaminaste mis sendas, me tomaste de la mano y no me soltaste, porque me elegiste para hacer grandes cosas en tu nombre. Porque eres mi luz y mi salvación, y por el simple hecho de que eres mi Dios.

Porque me enseñas a andar en la verdad y en la justicia, porque te busqué y me oíste, porque en Tí confié, en Tí deposité toda mi confianza y me libraste de mis angustias y aflicciones. Porque no temeré aunque la tierra sea removida, porque sé que estás conmigo y eres mi amparo.
Porque mi futuro está planeado, mis sueños y mis metas. Porque todo lo tienes en la palma de tus manos.
Dios me bendijo para siempre. Por todo esto y mucho más, Jehová será exaltado entre las naciones, porque está conmigo y no me deja.
Dios es incomparable, es poderoso, y no hay nadie como Él.